Visión sideral

En el cielo las estrellas parpadean
contándose sus penas y amores,
presidiendo los idilios en el bosque
siendo musas a los ruiseñores.

La blanca luna esculpida en el cielo,
espía silente sollozos y horrores,
de bellas ninfas entre los muros
que lloran tristes a los albores.

Por los campos y dehesas sombríos,
ciegos amantes creando fulgores,
confiésanle a la vida y a la muerte,
la funesta ocasión de sus rigores

¿Puede acaso la tiniebla de luto,
llevarse al pasar sus aciagos terrores,
apagar la llama de su amor impoluto,
culminando así sus estertores?

Mueren baldeados en la negrura,
disipando los lobos sus honores,
en nocturnal banquete de bodas
tétricas, sin tumbas, ni flores.
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