Manos

Rotunda mano
que con pasión
me deja modelarte,
ciñiéndose a tus curvas y relieves.

Divina mano
que para en cada obstáculo sensible
y cadenciosa, cierne tu envoltura latente.

Mano que arranca un alarido en tu pecho,
que reverbera en el aire
y cubre este silencio.

Manos que,
poderosas son,
cual valientes caballos de batalla
que ejercen a tu son
o se entrelazan.

Manos que,
comprenden de la uña a la muñeca
un poema de ternura y tesón,
dinámicas y constantes trabajan,
a veces lentas o torpes,
al ritmo que dicta la razón.
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