De Rodríguez, buen marido a costa del erario público

Nuestro querido presidente Rodríguez, que lo que mejor que ha hecho en su vida es escribirle un prólogo a las Ficciones de Borges -y aun en esto revela signos de estar en la inopia- ha vuelto a las andadas. No tenía suficiente con hacer una escapada a Londres en un avión de las fuerzas aéreas españolas –qué motivo le urgiría a desplazarse de forma tan frívola y plenipotenciaria-, ahora, por lo visto, le apuraba la gana de ver cantar a su mujer Sonsoles. Por algo se confesaba defensor de las mujeres, pero nunca pensamos que llegaría hasta ese extremo. Creíamos que se trataba de un feminista corriente, promotor de que las empresas tengan en sus plantillas un alto coeficiente de mujeres o de que se las proteja de la machista e indecente gramática castellana. Pero el feminismo de Rodríguez no es un feminismo corriente, sino que se eleva hacia una esfera metafísica, sublime, recóndita, que sólo él puede contemplar desde su clarividencia gubernativa. Además, es un modelo de lo que debe ser, a día de hoy, un verdadero padre de familia. De seguro que si todos los matrimonios pudieran permitirse semejantes gastos no habría tantos divorcios.

No sabemos si es el romanticismo en verdad lo que le conduce a tomarse tantas libertades con el erario público, o tal vez es que trata simplemente de saciar su afán de despilfarro. Empieza a comportarse como un digno camarada del partido, pero no vaya a pensar el lector que es el miserable dinero lo que mueve su voluntad. No señor, es el amor y el compromiso con la familia lo que le lleva a Berlín. Don José Luis es un honrado padre de su hogar, fiel a los caprichos de su esposa, amigable, sonriente, cumplidor y sobre todo lo que se dice uno de esos maridos que no saben decir que no a sus esposas. Si antes de tomar ese avión privado hacia Berlín a Zapatero se le hubiera ocurrido pensar en el qué dirán, antigua y despreciable ligadura burguesa, probablemente se habría quedado en casa. Pero no, él quería escuchar cantar a su esposa. Está harto, como es natural, de que le canten la verdad a los oídos. Y sin embargo, él y los otros camaradas del partido parecen estar de acuerdo en que no hay nada de dispendioso en sus desenfrenos, sino que es el comportamiento normal de todos sus predecesores.

Si es cosa de su progenie, que es lo que yo me supongo, tendremos que soportar que el presidente Rodríguez vuelva a echar mano de lo que no es suyo. Para él las distancias no suponen ningún problema, como notable comandante en jefe de su república popular doméstica. Allá que va su esposa, allá que va él. Dicen que detrás de todos los grandes hombres hay una gran dama. Pero me temo que ese dicho no tiene aplicación afortunada en este caso. Por lo menos, sí que me atrevo a señalar que detrás de Zapatero hay una debilidad, y esa debilidad le inhibe de sus obligaciones de presidente. Aunque quién sabe si en su posmoderno sentido del deber quepan semejantes antojos.
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2 comentarios

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22:57 ×

La verdad es que a la mujer de Zapatero, en su pretensión de pasar desapercibida y no meterse en política como hizo Ana Botella, le ha salido el tiro por la culata. Si quería hacerse la discreta, de la problemática de la piscina de la Guardia Civil a este último y escandaloso caso, no lo ha conseguido.

Por otra parte, completando a este par que parecen los Amantes de Teruel (me ahorro lo que sigue), lo de Zapatero no deja de ser un acto romántico, el amado que llega a tiempo de ver actuar a su esposa, afligida ésta hasta el último segundo por no saber si su querido llegará a contemplar la crucial representación. Pero, en una línea de romanticismo más puro, creo que lo hubiese sido más si el caballero Zapatero se hubiera desplazado en caballo o a pie hasta la norteña capital europea donde su idolatrada esposa iba a participar en un coro ataviada como una vulgar campesina, y de haberlo hecho de tal suerte no malgastaría tanto el dinero público en semejantes, ejem, estupideces.

Un saludo

P.S.: Esperemos que las dos hijas no salgan tan divas como la madre, porque de lo contrario vamos apañados.

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VICTRIX
admin
23:52 ×

Samuel, me alegra haber podido acceder a su blog a través del comentario que dejó usted en el mío ya que lo considero realmente interesante, no sólo por la visión crítica que lleva a cabo sobre temas actuales sino también por el exquisito tratamiento del lenguaje del que hace gala, que ya nos gustaría a otros. Ruego disculpe la escasez de mis comentarios a sus dos últimos escritos, ambos bien interesantes, pero he de reconocer que mis obligaciones académicas me mantienen algo atareado. Pero no dude que aportaré algo éste mismo viernes, tan pronto como me haya visto liberado de las mismas. Añadir también que agradezco la inclusión de mi blog entre sus recomendados. Es un placer. Haré lo propio con el suyo. Un cordial saludo.

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