De Pepe Rubianes a Pepe Blanco... y tiro porque me toca

El clarividente José Blanco anunció ayer que este viernes haría aparición su blog, lo cual nos causa una tremendísima satisfacción, porque pocas veces hemos pasado horas tan divertidas como escuchando sus rebuscados disparates. Claro que uno puede tomarse a broma las cosas que dice este señor, pero dudo que si él pudiera por un momento quitarse de la boca el carné del partido, si acaso huyera de su cuerpo primitivo y pudiera escucharse, contemplarse, encontrarse consigo mismo, aunque fuera por un momento, glorioso momento, probablemente se ruborizaría de hacer el payaso de forma tan deslumbrante.

Y es que en sus declaraciones confluyen la crítica destructiva y la irracionalidad del modo más asombroso. ¿Cómo puede un hombre que es secretario de organización no saber nunca lo que se le está preguntando, cuando se le pone el dedo en la llaga a su partido, evadirse por otros subterfugios y acabar siempre en el punto hacia el que tienden todas las tangentes, es decir, el PP y la guerra de Irak? Seguimos sin saber responder a esta pregunta, pero uno ya empieza, o mejor dicho, culmina de retirar su confianza a semejante clase política, porque, o no saben hilvanar una respuesta con una pregunta o es que decididamente nos han tomado por tontos y creen que no vamos a reparar en el detalle. No obstante hay gente que siente especial respeto por él, un respeto que raya la adoración, y hasta lo tienen por un digno gigante de la propaganda y la presión política. Mejor diríamos la hipocresía y el acoso. Sólo cuando se levanta con su dedo amenazante, como un fantasma venido de otro mundo, y se le aparece al PP para recordarle la guerra de Irak, tiene un aspecto inconfundible de personaje de ficción, de demonio de acusador, del don Pedro apareciéndosele a don Giovanni y recordándole su crimen.

Por si fuera poco este próximo viernes se pone en marcha la nueva televisión del PSOE, un proyecto con claros fines electoralistas que reúne a toda la pandilla de pelotilleros del "no a la guerra" y demás subvencionados progres de ambiente de los que saben conseguir que uno se avergüence en ocasiones de los portadores de la cultura. Y es que hemos llegado a tal punto de sectarismo en la sociedad civil que inevitablemente parece que haya que tomar un partido, y que si no eres progre eres facha, y que no hay otro criterio de clasificación en este país. Habría que hacer un matiz en ese encasillamiento: también hay nacionalistas y no nacionalistas. Por ejemplo, en fechas tan solemnes como el 11 de septiembre, que coinciden con la Diada de Catalunya, se ha producido un curioso suceso parecido al de la película de Espartaco. Ahora resulta que en vez de emular a un esclavo revolucionario contra el poder romano, se esfuerzan en imitar a un actorzuelo llamado Pepe Rubianes que se dedica a decir groserías sobre España en un programa de televisión. Todos somos Rubianes, dicen. Ya podrían haber escogido a otro héroe a quien imitar, pero no, el ejemplo a seguir por los independentistas catalanes, -y el de José Montilla, Joan Clos y Carme Chacón, que tuvieron la delicadeza de fotografiarse con ellos- es el de un hombre que no tiene ni el más mínimo respeto por su país ni mucho conserva el sentido de la decencia.

En fin, para qué os cuento. La verdad es que este gobierno socialista está consiguiendo movilizar a gran parte de la población española, y a gente a la que le importaba un bledo la política, incluso jóvenes intelectuales que hace un par de años no sabían ni lo que era eso, están empezando a darse cuenta de qué clase de individuos nos están gobernando. Lejos de ser intelectuales de altura, hombres estudiosos, que manejen con perspicacia las reglas de la lógica, parece que son un grupúsculo de miserables que se dedican a disfrazar de lucidez sus necedades, orgullosos encima de su moral y vilipendiando a los que no piensan como ellos, aunque indudablemente les aventajen en experiencia, objetividad y lecturas. Y lo peor de todo es que están enseñando a la sociedad civil a que se comporte del mismo modo. Porque yo creo que hay gente que está convencida de que los verdaderos intelectuales en España, la gente reconocida, son esos titiriteros del "no a la guerra", o pájaros como Boris Izaguirre, Pedro Almodóvar o demás élites del progresismo, que también parecen haberse convertido en un paradigma. ¿En qué están pensando los españoles? De modo que todas las ciencias del pacifismo, el ecologismo, la antiglobalización, impregnadas de un instinto revolucionario y una particular perspicacia en la propaganda y la presión social, se han convertido ahora en las que debe cultivar el intelectual corriente para un ser un personaje admirado, un moralista adorable para el conjunto de la sociedad.


Nos hallamos en una sociedad donde el talento y el esfuerzo apenas es valorado. Mientras tanto, como me decían a mí, lo de José Montilla es otro ejemplo de picardía para los que quieren ocupar puestos importantes o quedarse con el dinero ajeno sin pegar ni chapa. Y es que resulta vergonzoso que a esta clase de personajes se les tenga devoción como si tuviera algún mérito desempeñar el oficio del demagogo o dedicarse a acosar a medios de comunicación. Indudablemente nos encontramos a años luz de vivir en una sociedad de intelectualismo sano, ya que los conceptos alterados por la sofística progre han corroído bastante el sentido común, han sembrado la confusión más profunda en gente que piensa cosas porque sí y no sabe por qué las piensa. Mientras tanto, el estado les aplaude. Porque da igual que sean progres por convicción por pasatiempo o por infantilismo. Lo que cuenta es que sean progres. Hay que ser progres. Y si son progres a lo Rubianes, todavía más tentador y desafiante. Primero todos eramos Lorca. Ahora también hay que ser Rubianes. Dentro de poco seremos todo el mundo menos nosotros, y los cuatro marginados de la derecha. Comienza la mecánica de la obligación moral, y quién sabe a dónde nos llevarán esos hayques improvisados. Prefiero no pensarlo.
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4 comentarios

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17:43 ×

Merecedor de muchos elogios es su artículo de hoy, y de muchas y duras críticas los individuos en él descritos y puestos en evidencia: José Blanco, José Montilla y José Rubianes. ¡Qué trío de Josés tan pérfido y tan rufián! El trío ha de pasar a ser cuarteto con su amo y señor: José Luis Rodríguez Zapatero. O Fu Manchú Zapatero por el cariz que van tomando los acontecimientos.

La noticia de la televisión del PSOE es relevante, más que nada porque hace a uno preguntarse: ¿Es la segunda, la tercera o la cuarta televisión del PSOE? En cuanto al blog de Blanco, qué quiere que le diga... Será un espacio de humor como lo es "El Plural". Aunque dudo mucho que ese señor sepa escribir.

Un saludo

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vitio
admin
23:27 ×

Lo del señor Rubiales es totalemente indecente. Primero me cago en todos los españoles y luego lo intento remediar haciendo como que soy muy bueno. Eso sí, y cobrando subvenciones de esa "Puta España" en la que se cagó.

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VICTRIX
admin
11:12 ×

Hace ya un tiempo que el tal Rubianes efectuó esas desafortunadas declaraciones y ya por aquel entonces me quedé sorprendido pero ahora estoy atónito ante la posibilidad de que este señor represente sus obras nada más y nada menos que en Madrid. Desde el punto de vista político me parece indignante que alguien que acaba de ser ministro de España muestre su apoyo a alguien que trata de semejante manera a nuestro país. Pero creo que la ética y la decencia es algo que dejó de existir hace mucho tiempo en política. Ahora se llevan los insultos, las agresiones, o asaltar sedes siempre que estos actos vandálicos sean realizados por nacionalistas y socialistas. Y en el plano cultural creo que ningún teatro debería acoger a un señor que emplea un vocabulario tan burdo y grosero. Pero en España todo lo relacionado con la cultura parece estar necesariamente asociado con el socialismo, el no a la guerra, el odio a EEUU... ¿Acaso se consideran esos titiriteros maleducados los legítimos propietarios de la cultura? En todo caso de la cultura chabacana y maleducada.

Un saludo.

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22:13 ×

¿El Blog de Pepiño, dices?
Pues nos hará muy felices
entre conceto y conceto,
ya que raya en lo perfeto
su riqueza de matices...

Menudo morro que le echa,
aquí...el de Palas do Rei:
El que gobierna la grey
con su mente tan estrecha
y cara de sacristan.

Pepe Blanco, ganapan...
que el mediocre siempre acecha
como perro perdiguero.
Este sarnoso es el can
de su amigo Zapatero.

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